Preguntas frecuentes
No hay contraindicación para embarazadas o en lactancia, aunque siempre se recomienda consultar con el médico.
No tienen ningún efecto secundario nocivo comunicado, alineándose con la definición de probióticos de la OMS como microorganismos beneficiosos.
Sí, se puede tomar en verano ya que, a diferencia de otros tratamientos para el acné, no es fotosensibilizante y no requiere interrumpirse por la exposición solar.
No tiene alimentos restringidos. Se han realizado pruebas de intolerancia (lactosa, soja, gluten) y es compatible.
No se conocen efectos adversos con el hipotiroidismo. En cuanto al acné menstrual (hormonal), dado que el producto disminuye las lesiones de acné, podría funcionar favorablemente.
Daeha AC está diseñado para disminuir lesiones de acné independientemente de la zona. Sin embargo, no está indicado para quistes de Milium; para estos se debe consultar a un dermatólogo.
No existe ninguna contraindicación conocida entre estos probióticos y la depilación láser
Sí, es totalmente compatible. Los probióticos no tienen ninguna contraindicación con el uso de anticonceptivos.
No elimina cicatrices. Ayuda a reducir las lesiones inflamatorias activas, pero para corregir cicatrices ya existentes se debe consultar a un dermatólogo por otros tratamientosNo elimina cicatrices. Ayuda a reducir las lesiones inflamatorias activas, pero para corregir cicatrices ya existentes se debe consultar a un dermatólogo por otros tratamientos.
Al corregir la disbiosis que provoca el acné, si se continúa tomando el producto, es probable que la disbiosis sea menor y por tanto haya menos lesiones. No se menciona un efecto rebote negativo, sino una mejora sostenida por el equilibrio microbiano
Basado en estudios clínicos, reduce de manera muy significativa el número total de lesiones de acné en un periodo de 12 semanas.
Se recomienda una cápsula al día, por la mañana, con el desayuno. Las cápsulas pueden abrirse y dispersar su contenido en agua si se prefiere.
Se recomienda tomarlo mientras estés en periodo de brotes de acné o en la edad de mayor prevalencia, que es cuando suelen ocurrir las disbiosis. El tratamiento base recomendado es de 12 semanas, pudiendo prolongarse hasta la resolución de lesiones o repetirse en ciclos de tres meses a lo largo del año
No actúa como seborregulador directo. Su función es regular la microbiota y, como consecuencia de ello, disminuir el número total de lesiones de acné
Por sí solos no suelen ser suficientes y deben considerarse un complemento al tratamiento médico. Ayudan a regular el sistema inmune y disminuir la inflamación en condiciones como acné, dermatitis o psoriasis gracias al «eje intestino-piel», pero no sustituyen a las terapias dermatológicas.
- Probióticos: Microorganismos vivos (Lactobacillus, Bifidobacterium) que modulan la microbiota y la inmunidad,
- Prebióticos: Fibras no digeribles (Inulina, FOS) que alimentan a las bacterias buenas y generan ácidos grasos de cadena corta antiinflamatorios.
- Simbióticos: Combinación sinérgica de los anteriores, donde el prebiótico potencia la supervivencia del probiótico (ej. L. rhamnosus + inulina).
Pueden usarse desde el nacimiento en casos específicos (cesárea, uso de antibióticos, cólicos, prevención de alergias), siempre con fórmulas específicas para bebés y bajo indicación del pediatra.
Sí, la evidencia (OMS, Cochrane) indica que son seguros y no pasan al feto. El uso de probióticos en el embarazo ofrece múltiples beneficios: ayudan a reducir el estreñimiento y la hinchazón regulando el tránsito y previenen infecciones urinarias y vaginales al equilibrar el microbioma. Estudios indican que pueden reducir el riesgo de diabetes gestacional y preeclampsia al mejorar la sensibilidad a la insulina. Además, benefician el sistema inmune del bebé a través de la salud materna y se asocian a una disminución del riesgo de dermatitis atópica o alergias en el bebé, específicamente con el uso de Lactobacillus y Bifidobacterium.
En individuos sanos rara vez causan efectos graves. Los efectos secundarios (gases, distensión) suelen ser transitorios y leves, desapareciendo al ajustar la dosis o suspender el suplemento.
Sí, e incluso se recomienda (con evidencia científica sólida) para reducir efectos secundarios y proteger la microbiota, siempre que se haga correctamente.